A lo largo de mis viajes en bus, que no han sido tantos como la mayoría de limeños de mi edad pero tampoco tan pocos, he podido analizar y determinar perfiles para las personas que viajan en el mencionado medio de transporte. A continuación compartiré con ustedes algunas de mis observaciones:

El estudiante
Es el que ves en el bus con un libro, hoja o cuaderno, intentando leer (en un bus en movimiento? Hey, buena suerte con tu vista!) o escribir (…). Generalmente usa lentes y puedes distingir ojeras en sus párpados. Algunos van con audífonos para evitar las distracciones exteriores y suelen llevar una cara de aburrimiento o preocupación constante durante todo el viaje.
El tipo que va en terno™
El que va con cara de sofocado porque la corbata es incomodísima y el saco no es precisamente apropiado para viajar en un bus tan pequeño. Revisa su reloj constantemente porque va apurado y en cada luz roja lanza miradas de odio al conductor. Suelen hablar por teléfono con algún colega y rara vez se ríen.
El bullero
Ya sea que esté hablando por celular a viva voz, escuchando música con auriculares que dejan escapar las poco melodiosas notas musicales hacia el exterior (acción que va usualmente acompañada por el canto de nuestro interlocutor), conversando con alguna persona o haciendo gestos incomprensibles por el resto de humanos, ÉL tiene que hacerse notar, dejar su marca única y personal, el rastro inequívoco de su presencia, de alguna u otra manera. Cuando se sientan junto a estudiantes o tipos que van en terno™, miran a éstos como un engendro raro y los clasifican en la amplia bolsa de “perdedores”, a pesar de que ellos son clasificados de la misma manera por el resto de pasajeros.
La que se maquilla en el bus
En serio, no es una buena idea maquillarte en un bus donde primero que nada, las posibilidades de conseguir resultados aceptables es muy complicado. Segundo, como estés aplicándote el delineador mientras el bus pasa por encima de un bache, vas a necesitar un ojo de repuesto. Tercero, incomodas a la persona a tu costado y como te toque un bullero de compañero de lugar vas a tener un “lindo” viaje.
El/la que no deja de hablar por teléfono
Ligeramente molestos, sobretodo si hablan en voz muy alta. Generalmente comentan con sus amig@s los aconteceres de la vida cotidiana, ventilando a los cuatro vientos como les fue en tal o cual cosa. Son quienes mantienen vivo el mercado de robo de celulares.
Los que se duermen
Generalmente estudiantes/trabajadores con una carga excesiva de actividades, suelen aprovechar su estadía en el bus para descansar un poco. Esto, sin embargo, puede resultar contraproducente debido a que a veces uno se pasa del paradero en el que debía de bajar y termina a unos kilómetros de distancia. Además, la posibilidad de que un amigo de lo ajeno se lleve un souvenir de nuestras pertenencias aumenta exponencialmente. Algunos de las personas que duermen en los buses emiten ronquidos (ZOMG) y no se despiertan así pase Steve Jobs bailando con tres iPhones.
Los que escuchan podcasts
A veces pueden parecer dementes por la repentina carcajada soltada sin motivo aparente (alguien dijo Etcétera o Kafelog?), en otras ocasiones parecen totalmente abstraídos en una discusión que explora los más recónditos lugares del conocimiento humano, y es que, en efecto, las personas que escuchan podcasts mientras viajan en bus son testigos de experiencias increíbles (viajes en el tiempo, profundos análisis de algún producto, servicio o situación curiosa, entre otros) gracias a las voces de los podcasters de turno.
Y tú, con cuál te identificas?